El Hipo
Es un espasmo involuntario del
diafragma que se repite varias veces por minuto. El brusco flujo de
aire dentro de los
pulmones causa que la
glotis se cierre, produciendo un sonido característico (
Escuchar ▶?/
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Se define más técnicamente como una serie de contracciones espasmódicas, súbitas, involuntarias e intermitentes de la musculatura inspiratoria, principalmente el
diafragma, seguidas de un cierre brusco de la glotis, lo que origina un sonido peculiar y característico.
Es un problema generalmente
benigno y transitorio, culturalmente gracioso, la mayoría de las veces sin causa conocida que lo desencadene.
El
diafragma es un músculo que generalmente funciona correctamente. Desciende cuando se inhala para ayudar a llevar
aire a los pulmones y sube cuando se exhala para poder expulsar el aire de los
pulmones. Sin embargo, a veces el
nervio frénico que controla la contracción del diagragma produce estimulos inadecuados. Cuando esto sucede, el diafragma sube de manera brusca y hace que la
respiración sea anormal, provocando el cierre de la epiglotis y produciendo el hipo.
Algunas de las situaciones que producen la contracción espontánea del diafragma son:
comer demasiado o demasiado rápido, trastornos estomacales, abuso de
alcohol o
ansiedad. Casi todos los casos de hipo duran sólo unos minutos. Algunos casos de hipo pueden durar
días o
semanas, pero es poco habitual y normalmente es un signo de otro trastorno médico.
El hipo persistente —«singultus», en su denominación científica correcta— es aquel que se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas. Puede resolverse sin
tratamiento farmacológico, pero en otras ocasiones es necesario administrarlo y realizar un estudio médico para averiguar su origen.
[1] Puede incomodar enormemente a quien lo padece y provocar insomnio, pérdida de
peso,
dehiscencia e infección de suturas e incluso,
bloqueo auriculoventricular. En estos casos puede ser signo de
patología severa, por lo que estos pacientes deben ser objeto de una atención médica que evalúe las posibles entidades clínicas subyacentes.
Charles Osborne (
1 de mayo de
1894,
1991) tuvo hipo continuamente durante 68 años, desde
1922 hasta
1990. Es el hombre con el ataque de hipo más largo que se haya registrado. En
1922, empezó con una tasa de 40 hipos por minuto y fue disminuyendo paulatinamente hasta 0 en
1990. Está registrado en el Guinness World Record